EDUCACIÓN ESTADÍSTICA Y FORMACIÓN DE CONCEPTOS EN TIEMPOS DE PANDEMIA

 Autor: María Constanza Arveláiz Herrera

Docente Investigador UNEFA – Guárico

E-mail: constanzaarvelaiz@gmai.com

Línea de Investigación: Educación para el desarrollo humano sustentable

Sub-línea: Proyecto Innovaciones educativas para el desarrollo humano integral


RESUMEN

 

El articulo aborda la educación estadística como vehículo de enseñanza y de aprendizaje que se ocupa de aspectos comunes a otras ciencias matemáticas, entre ellas: la lógica, la informática; apoyándose en un razonamiento basado en la evidencia; y en particular con el análisis de los datos. Dado que es posible construir entidades mentales a partir de los estímulos llegados del entorno o “datos de los sentidos” cada concepto viene cimentado en códigos representacionales específicos para nuestros diferentes sistemas perceptivos. Entonces, el sujeto en la medida que se enfrenta al entorno que lo rodea irá acumulando información que una vez organice, clasifique y agrupe le permitirán formar sus propios conceptos acerca de la realidad que le rodea. La formación de conceptos es uno de los componentes esenciales tanto del proceso de creación y desarrollo del conocimiento, como de instrucción y aprendizaje en el contexto educacional producto de la nueva realidad ocasionada por la llegada de la pandemia del COVID-19.

 

INTRODUCCIÓN

Mediante la conceptualización se puede reducir la complejidad del mundo al categorizar como similares grupos de objetos y eventos diferentes. En pocas palabras la habilidad de agrupar objetos y fenómenos en categorías proporciona eficiencia en la comunicación y memoria y facilita el proceso de inferencia (Malt,1995). Partiendo de ello, el proceso de formación de conceptos debe ser abordado desde diversas disciplinas científicas, dado que el carácter complejo de su análisis exige un enfoque interdisciplinario que incluye entre otras perspectivas la que proviene del tratamiento lógico – gnoseológico del proceso, el cual ayuda a esclarecer los fundamentos más generales sobre los cuales transcurre dicho proceso intelectual.

Los fundamentos lógico–gnoseológicos vinculan la comprensión general del proceso de conocimiento, sus causas y modos  de realización dado que con conciencia o no de esto, tales relaciones están allí funcionando aún sin nuestro conocimiento o nivel de conciencia y dominio de las mismas. Con éste trabajo de investigación se pretende abordar procedimientos metodológicos utilizados en el estudio de la categorización, desde la educación estadística, a la par de presentar avances conceptuales en torno a la formación de conceptos.

 

Educación estadística y formación de conceptos

         En sus inicios la estadística (del latín, Status o ciencia del estado) se ocupaba principalmente de la descripción de datos fundamentalmente sociológicos: demográficos, y económicos (censos de población, producciones agrícolas, riquezas, etc.), esencialmente por razones fiscales. En el siglo XVII, el cálculo de probabilidades se consolida  como disciplina independiente aplicándose sobre todo a los juegos de azar. Posteriormente, a partir el siglo XVIII, su uso se extiende a problemas físicos (principalmente de astronomía) y actuariales (seguros marítimos), se hace imprescindible en la investigación científica y la hace avanzar. Luego en el siglo XIX, nace la estadística como ciencia que une ambas disciplinas (Peña, citado por García y otros, 2011).

        Hoy en día, la estadística, según Cabriá citado por Batanero C. y Godino J., (2001),  “estudia el comportamiento de los fenómenos llamados de colectivo. Está caracterizada por una información acerca de un colectivo o universo, lo que constituye su objeto material y un modo propio de razonamiento”. Entonces, la educación estadística encierra contenidos de noción general que todos los ciudadanos deben poseer de cara a situaciones que enfrentarán en su vida futura. Cada día se  hace más y más necesario adquirir capacidades para leer e interpretar tablas y gráficos estadísticos; dado que éstos aparecen con frecuencia en medios de comunicación masivos. En un mundo globalizado, con un creciente impacto de las tecnologías de información e interdependencia social, económica y política, es preciso interpretar una amplia gama de información sobre los temas más variados.

De acuerdo a Begg (1999), la educación estadística es un buen vehículo para alcanzar capacidades de comunicación, tratamiento de información, resolución de problemas y el trabajo cooperativo; a los que se da gran importancia en el currículo de educación primaria, que cuenta entre sus objetivos: a) Ordenar, agrupar y clasificar datos estadísticos para confeccionar tablas de fenómenos estadísticos de una variable; b) Distinguir los conceptos de población y muestra; c) Representar gráficamente los datos recogidos en una tabla estadística; d) Interpretar gráficas; e) Calcular medidas de tendencia central; y finalmente f) Resolver problemas relacionados con datos estadísticos, de acuerdo con los objetivos propuestos.

Ahora bien, la formación de conceptos está relacionada con el proceso de categorización, lo que facilita al sujeto la organización del conocimiento y en consecuencia, una interacción más económico - funcional con el medio ambiente. Categorizar como proceso del pensamiento es clasificar, es agrupar como semejantes objetos/fenómenos  distintos y comportarse ante ellos en función de su inclusión en una clase (Bruner, Goodnow y Austin, 1978). Según Bruner, Goodnow y Austin , op cit; De Vega,(1984), las clases, los conceptos facilitan reducir la complejidad del mundo y actuar más adecuadamente en el medio al permitir, desde el punto de vista cognitivo, realizar las siguientes acciones: reaccionar ante los objetos en función a su pertenecía a una clase; reconocer identificar un objeto al ubicarlo en una categoría familiar; responder a los objetos y eventos nuevos, usando los conceptos adquiridos previamente; ordenar, relacionar objetos y eventos en jerarquías de relaciones subordinadas y superordinadas. En consecuencia, partiendo de lo anteriormente expuesto, sería necesario afianzar la educación estadística en la educación primaria, para que a través de diferentes actividades continuadas, se prepare la maduración de procesos vinculados a la formación de conceptos.

Al respecto Piaget (2005) señala que la asimilación de los conceptos en la solución de problemas desempeña un papel significante, ya que activa la atención y el pensamiento de los estudiantes y su actividad cognoscitiva. Durante la resolución de un problema se analizan las características fundamentales de los conceptos, su precisión, su comparación y la confrontación de las características durante la formación del concepto con las que poseían anteriormente, el establecimiento de las relaciones del concepto dado con otros, la clasificación de los conceptos y su aplicación.

 

Educación Estadística - formación de conceptos en tiempos de pandemia

A partir de los trabajos desarrollados por colaboradores y continuadores de Piaget. J (1896-1980) quedó demostrada la posibilidad de activar el desarrollo intelectual mediante un aprendizaje dirigido a nociones operacionales, cuya esencia radica en considerar que el conocimiento es una construcción que realiza el individuo a través de su actividad con el medio. Destaca que el conocimiento de la realidad será más o menos comprensible para el sujeto en dependencia de los instrumentos intelectuales que posea, de las estructuras operacionales de su pensamiento.

Desde esta concepción se considera que la educación debe estar encaminada a favorecer el desarrollo de esas estructuras operacionales y ayudar a los individuos a que construyan sus propios sistemas de pensamiento. Aquí, el maestro asume la función de orientador, guía o facilitador del aprendizaje. Crea las condiciones para que se produzca la interacción constructiva entre el estudiante y el objeto del conocimiento, haciendo comprender a dicho estudiante que no solo puede aprender mediante su interacción con otros, sino además por sí mismo.

El enfoque constructivista, en su vertiente de corriente pedagógica, es una manera determinada de entender y explicar las formas en las que aprendemos. Los psicólogos que parten de este enfoque ponen énfasis en la figura del aprendiz como el agente que en última instancia es el motor de su propio aprendizaje. De acuerdo a ello, padres, maestros y miembros de la comunidad son, según estos autores, facilitadores del cambio que se está operando en la mente del aprendiz, pero no la pieza principal. Esto es así porque, para los constructivistas, las personas no interpretan literalmente lo que les llega del entorno, ya sea a través de la propia naturaleza o a través de las explicaciones de maestros y tutores. La teoría constructivista del conocimiento habla de una percepción de las propias vivencias que siempre está sujeta a los marcos de interpretación del “aprendiz”.

Entonces, cada individuo es incapaz de analizar objetivamente las experiencias que vive en cada momento, porque siempre son interpretados a la luz de conocimientos previos. El aprendizaje no es la simple asimilación de paquetes de información que llegan desde fuera, sino que se explica por una dinámica en la que existe un encaje entre las informaciones nuevas y nuestras viejas estructuras de ideas. De esta manera, lo que se sabe está siendo construido permanentemente.

La base cognoscitiva del proceso educativo en el aula se asienta en el hecho real y objetivo, aunque de carácter ideal, de la fijación y estructuración de los conocimientos científicos en los contenidos pedagógicos a través precisamente de los conceptos; así como en el grado de claridad y precisión con que el alumno se apropia de los mismos y los traduce en habilidades, capacidades y aptitudes.

Es por ello que la formación de conceptos en el marco del proceso interactivo de enseñanza-aprendizaje tiene lugar en correspondencia con los fundamentos lógico-gnoseológicos que le sirven de base. Tales fundamentos se vinculan a la comprensión general del proceso de conocimiento, sus causas y modos de realización, así como con las formas y regularidades a través de las cuales se estructura y se mueve el pensamiento que pretende captar adecuadamente la realidad.

Albert Einstein dijo: “Si tienes deseos de cambio, no puedes seguir haciendo lo mismo”; idea que apoyaron grandes educadores, como Freire, quien daba el mismo valor a los saberes y al conocimiento, o Piaget (1980) y Vygotsky (2015), quienes comprobaron que la crisis o ruptura de la homeostasis es el momento justo de la toma de conciencia y el comienzo del desarrollo de las personas. Sobre la pedagogía tradicional, Zweig, en su libro Tres maestros, escribió: “La tradición es una muralla de piedra hecha de pasados que rodea el presente: quien quiere ir hacia el futuro tiene que saltarla, pues la Naturaleza no tolera altos en el camino del conocimiento […] parece defender el orden, sin embargo, sólo ama a quien la destruye para crear un orden nuevo”. Sin embargo, de cara a la nueva realidad que enfrenta la humanidad, producto de la llegada disruptiva de la pandemia por causa del COVID-19, la educación debe enfrentar escenarios hasta ahora desconocidos.

Al respecto los diversos planteamientos recopilados en el libro “Educación y Pandemia una visión académica”, señalan que la escuela desde su concepción tradicional tiene como tarea “educar y formar”, asimismo, debe constituir necesariamente un espacio “donde el alumno conoce y analiza los problemas de su realidad… intercambia ideas con sus pares, presenta argumentos, razona, discute e indaga”. En consecuencia, producto de las características que impone la pandemia y el distanciamiento social, para los docentes se hace necesario crear entornos de enseñanza y de aprendizaje donde se redimensionen los principios esenciales de las instituciones educativas, en el marco de la nueva realidad que se impone.

Se conoce que el saber se ha convertido en los últimos decenios en la principal fuerza de producción, lo que ya ha modificado notablemente la composición de las poblaciones activas de los países más desarrollados, y que es lo que constituye el principal embudo para los países en vías de desarrollo. En la edad postindustrial y postmoderna, la ciencia conservará y, sin duda, reforzará más aún su importancia en la batería de las capacidades productivas de los Estados - naciones. Esta situación es una de las razones que lleva a pensar que la separación con respecto a los países en vías de desarrollo no dejará de aumentar en el porvenir.

Pero este aspecto no debe hacer olvidar el otro, que es complementario. En su forma de mercancía informacional indispensable para la potencia productiva, el saber ya es, y lo será aún más, un reto mayor, quizá el más importante, en la competición mundial por el poder. Igual que los Estados-naciones se han peleado para dominar territorios, después para dominar la disposición y explotación de materias primas y de mano de obra barata, es pensable que se peleen en el porvenir para dominar las informaciones. Con todo, la perspectiva así aislada no es tan simple como se acaba de expresar.

La idea de que éstos saberes parten de ese “cerebro” o de esa “mente” de la sociedad que es el Estado se volverá más y más caduca a medida que se vaya reforzando el principio inverso según el cual la sociedad no existe y no progresa más que si los mensajes que circulan son ricos en informaciones y fáciles de descodificar.  Es desde este ángulo desde el que se corre el riesgo de plantear con una nueva intensidad el problema de las relaciones entre las exigencias económicas y las exigencias estatales; y en el marco de los estragos que ha traído consigo la llegada de la pandemia la necesidad de abordar los escenarios educativos para la formación de seres humanos más creativos, consientes, críticos y reflexivos con capacidades cognitivas de comprensión y  de evaluación crítica de la cuantiosa información que requiere manejar el hombre contemporáneo para desenvolverse satisfactoriamente en el mundo que le rodea.

 

REFERENCIAS

 

Batanero C. y Godino J. (2001). “Análisis de Datos y su Didáctica” Servicio

      de Reprografía de la facultad de ciencias – Universidad de Valencia.

Batanero, Burril y Lectura (2008). “Informe de la Comisión Internacional de

Instrucción Matemática y la Asociación Internacional de Estadísticas”. Universidad de Granada, España

Cabría, S. (1994) “Filosofía de la Estadística”. Servicio de Publicaciones de la

      Universidad de Valencia – España.

Garcia y otros (2011) “Estadística Básica para Estudiantes de Ciencias”

      Universidad Complutense de Madrid – España.

IISUE(2020),Educaciónypandemia.Unavisiónacadémica,México,UNAM, <http:/www.iisue.unam.mx/nosotros/covid/educacion-y-pandemia>, consultadoel25demayo,2020.

Malt, B. (1995), “Cognitive Psycology”

Piaget, J. (1972),El nacimiento de la inteligencia, España, Aguilar.

Piaget, J., (1980). “Teoría del desarrollo cognitivo”. España: Morata.

Piaget (2005), Inteligencia y Afectividad – con prologo de María Centeno, 1ra Edición – 1ra reimpresión, Aique:Grupo Editor. Buenos Aires

VYGOTSKY (1994), La formación social de la mente. Sao Paulo: Martins Fontes.

VYGOTSKY(1991), Obras Escogidas: paidología del adolescente. v. 4. Madrid: Centro de Publicaciones del MEC, 1991.

VYGOTSKY (1981), Pensamiento y lenguaje. La Habana: Revolucionaria, 1981. Cap. 5 y 6.

Reseña Biográfica: Profesora Mención Educación Integral, Magister en Investigación Educativa. Docente Universitario de Pregrado en la Universidad Nacional Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) –Instituto Pedagógico Rural “El Mácaro” y en la Universidad Nacional Experimental de la Fuerza Armada (UNEFA) – Núcleo Guárico. Asesor y Jurado de Tesis de Pregrado. Actualmente Jefa del Área de Secretaría -Núcleo

 

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